La realidad es así de dura, o llevas el ritmo en la sangre, o te mueves como un pato mareado dando tumbos por la vida. Alexander Palmestål, el hombre que hay detrás de Mythologen, es del primer caso, lleva incrustado el baile de San Vito en su ADN y se revela como un maestro del flow sincopado. Anteriormente ya había dado cuenta de sus habilidades en sus otros proyectos Pistol Disco y Iberian. Ahora en su primer trabajo con este nuevo apodo para la inquieta discográfica sueca Höga Nord Rekords, (donde han grabado artistas como Vox Low, Fatma, The Brian Jonestown Massacre, Timothy J. Fairplay entre otros), se desmarca con un sonido repleto de capas  que se van sumando hasta llegar al éxtasis enloquecido, con influencias de  sonidos electrónicos reconocidos del pasado, como el Leftfield, Techno con cierto espíritu Ravero, Acid House y un toque experimental, que da como resultado un trabajo con varios espejos dónde reflejarse estilísticamente. La fiesta polirítmica se desmadra en temas como Jungle Beats, una llamada de la selva con toques ácidos. Gone un baile tribal electrónico, con percusiones bombeadas que ejercen de mantra cantado para invocar al mismísimo diablo en el juicio del fin del mundo. Praise es una visita directa al frenopático, hasta llegar con la matraca progresiva de Bright Summer day. En todo festival sonoro, lo que sube baja, por lo tanto hay momentos para cierta tranquilidad como la melodía naif de piano que se va repitiendo a lo largo de en 13, contrarrestada por un tempo muy marcado o Gold, el tema más ambiental del álbum, a base de sintetizadores volantes. A Mythologen le gusta jugar hacer quebrar las caderas, y la verdad que lo consigue con suma facilidad.

 

Artista: Mythologen
Trabajo: Mythologen
Label: Höga Nord Rekords

 

soundcloud.com/mythologen

Texto: Albert Carreras

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