Dualismo. Arca.

A una edición se ha quedado el MIRA Festival 2019 de cumplir su década de existencia en un epicentro tan táctico como la Fàbrica de Creació Fabra i Coats. La antigua fábrica de hilos y tejidos ya no volverá a ser la sede de dicho festival. Ese mismo que año tras años cumple los deseos de los amantes y entusiastas de las artes audio-visuales más actuales.

Se desconoce aún el nuevo enclave, pero mientras eso sale o no a la luz, nos vamos a seguir relamiendo un rato con el buen sabor de boca de esta edición 2019. La que arrancase el pasado martes 5 con el concierto de Tristan Perich y Vicky Chow en L’Auditori y terminase por todo lo alto este pasado sábado 9 de noviembre trasnochando con las sesiones programadas en el Razz. El MIRA Festival 2019 fue una cita donde no fallaron ‘grandes nombres’ y que vino cargada de numerosas sorpresas.

 

Floating Points, astuta creatividad

Todos ellos brillaron de un modo u otro en el MIRA Festival 2019. Todos, sin excepción. El primero en saltar a la palestra –el jueves 7- fue el británico Sam Shepherd, a quien todos conocemos mucho mejor como Floating Points. Su arranque fue un tanto abrupto, como si de probaturas de base se tratara. Durante no menos de cinco minutos lo tuvimos medio retorcido en su sitio muy pendiente de la sincronización de lo que él disparaba con lo que con lo que el dúo de producción visual barcelonés Hamill Industries proponía. De un tipo como él no me iba a esperar lo peor. Cuestión de tiempo.

Una vez sacó lustro a su cacharrería y tenía claro que todo iba como la seda en cuanto a sonido-imágenes, no paró de deleitarnos con su astuta creatividad. Se adaptó muy bien a lo que la Main Room del MIRA requería en ese momento. Tiro de oficio a base de beats marcianos, minimal techno e IDM punzante. Estimulante y sabiendo utilizar todas las armas con las que goza cuando se enfrenta a su público solo, sin una banda de una decena de músicos detrás. Muy elocuente y graduando en sintonía temas como “Last Bloom” o “LesAlpx”. Ambos de su flamante nuevo disco pero con estructuras bastante transformadas. Cerró Sam con una poderosa versión de un clásico instantáneo: “Bias”.

Floating Points
Floating Points
Floating Points
Floating Points

Clark, un buen enjambre techno

Otro trasgo, Clark. Él también se abonó a la inteligente decisión de hacernos vibrar no con una presentación al uso de su último trabajo discográfico (“Kiri Variations”), sino con una actuación de índole más golpista. Variopinta. De la extraña paz de “Bench” o “Tobi Thwarted”, ni huella. Su propuesta –esto el viernes 8 y a solo un paso de la medianoche- fue un auténtico despertador para una pista que pedía a gritos su subversión. No faltaron los breaks recios, ricos y cercados en todo momento por melodías imposibles, eso y un buen enjambre techno.

Clark
Clark

Expresión y dinamismo que seguro disfrutó tanto como nosotros, y que le sirvieron para quitarse esa espinita de la edición 2014 donde sufrió algunos problemas técnicos durante la actuación. Esta vez se enfrentó a la sala más ‘a pelo’, sin velos lumínicos ni un gran set up de modulares. Él, su fuerza y la inestimable palmadita en la espalda a base de visuales a modo de lienzos abstractos, obra de Evelyn Vencicova, bastaron para generar una tormenta perfecta. A la vez que un ‘animal encabritado’ llamado Chris Clark se iba animando con el tiempo, todos recibimos su fascinante reprimenda de beats tonificados y buenas dosis de techno detroitiano. Así como esa electrónica tan épica, hermosa como hiriente que es ya marca de la casa. “Honey Badger” o “Unfurla”, por ejemplo, que son puro ilusionismo de club.

Clark
Clark

Alessandro Cortini, alma estructural

Al contrario que ellos y bautizándonos con la realidad que marcan las canciones de su nuevo álbum, el italiano Alessandro Cortini. El boloñés –que también regresaba al festival tras su anterior paso en 2016- nos dejó claro como de hechizante suena su nuevo disco “Volume Massimo”. Respetó mucho, muchísimo el alma estructural de las principales piezas que componen este último álbum de estudio en solitario (recordar que forma, por ejemplo, parte de Nine Inch Nails).

Volatilidad sintética donde se respira ese instrumento que tanto le pirra que es el Buchla Music Easel. Desgranó el grosso del LP publicado hace no mucho por Mute, por lo que sonaron joyas como “Let Go”, “Amaro Amore”, “Batticuore”, “La Storia”, “Sabbia” o “Dormi” (con la que cerró). Y repito, interpretando todas las canciones de una manera muy reconocible. Sensata. Sin alargues ni cambios sustanciosos. Todo, además, en magnifica sintonía con vídeos de corte contemporáneo. Humanidad, apego, arquitectura y danza a cámara lenta a cargo de la cineasta Emily Elizabeth. Quien es además su mujer.

Alessandro Cortini
Alessandro Cortini

Biosphere, Vessel y B12

El noruego Geir Jensenn aka Biosphere siempre ha sido un ejemplo para los que respiramos y consumimos música ambient de espíritu puro y electrónico. Su catálogo de discos es notable y un servidor se ha apoyado en muchos de ellos en sesiones de sobremesa como las que denominé ‘jambient’. Biosphere es un veterano que nos demuestra como el sonido que destila es absolutamente atemporal. Ensimismados estábamos todos mientras nos sumergíamos en clásicos como “Black Mesa”.

Una pieza deliciosa de atmosferas limpias y sintéticas donde no faltó la voz –que también imágenes en blanco y negro- de la actriz Joan Lorring, también Leslie Howard. Con pasmosa sutilidad nos intercaló fragmentos de cine clásico como ese “The Petrified Forest (1936)” con paisajes helados y humeantes. Naturaleza pensante que también aparece siempre, como grabaciones de campo, en el trabajo del maestro Geir. No se olviden de “Substrata” y por supuesto de su más reciente “The Senja Recordings”. En resumen: una excelente lección de aires sintéticos y electrónica pura no exenta de beats sencillos, lentorros pero firmes.

Biosphere
Biosphere

Tejidos electrónicos

Otro que se nutre bien de tejidos electrónicos pero a los que da su propio giro, es Vessel. El de Bristol, único en su especie, sacó a relucir su fuerte temperamento a la vez que nos presentaba su último álbum “Queen of Golden Dogs”. Como ya nos esperábamos, con él y a la vez que interpretaba piezas como “Argo (for Maggie) o “Fantasma (for Jasmine) nos encontramos al Vessel más demente y vigoréxico.

Un genio actual que ama por igual los códigos de la electrónica cortante, el surrealismo sonoro con tramos de poesía sonora e incluso los coros o cuartetos de cuerda. Un show estratosférico donde –este también amante del cante jondo- se marcó no pocos bailes a la vez que nos electrizaba con su balancín de sensaciones. Enloquecido, teatral y toqueteando botones mientras su zapateo se debatía entre el ceilidh y el flamenco más enérgico y marcial. Muy a la altura estuvo Pedro Maia echándole una mano con las proyecciones ¡Menuda pareja!

Vessel. Pedro Maia. MIRA 2019 SON Estrella Galicia.
Vessel. Pedro Maia.
Vessel. Pedro Maia. MIRA 2019 SON Estrella Galicia.
Vessel. Pedro Maia.

Blanck Mass y B12 en el MIRA Festival 2019

Pues el primero malintencionado y repartiendo estopa (inteligente) también. Lo suyo en directo es una apisonadora musical que no deja títere con cabeza. Pocos como Blanck Mass saben revolcarse entre tanta intensidad y decibelios, sin perderle la cara a la melodía. De acuerdo, en todo caso formaciones como Fuck Buttons ¡pero es que él era miembro fundador, claro! Defendió como gato panza arriba su nuevo trabajo discográfico “Animated Violence Mild”. De pura bestia su malabarismo explicándonos como suenan en directo temarracos como “Hush Money” o “No Dice”. Impulso raver, error digital y tramos melódicos que no eran de este mundo.

Blanc Mass. MIRA 2019 SON Estrella Galicia.
Blanc Mass

El dúo B12 (Mike Golding y Steven Rutter) por su parte nos regalaron en el MIRA Festival 2019, una buena muestra del sonido que han estado imprimiendo durante las últimas dos décadas y pico. Techno británico curtido en los noventa gracias a una cultura fantástica de club y encuentros underground. Fueron a por todas desde un primer momento. Nos hicieron bailar, luego sudar a chorros en un escenario (Espai Zero) que acabó tan a rebosar, que a la organización no le quedó otra que limitar el acceso. Por seguridad más que nada, porque las sardinas en lata, que yo sepa no bailan. 

B12. MIRA 2019 SON Estrella Galicia.
B12

Nihiloxica, People You May Know y Roly Porter

Menudo viaje astral hasta los rincones más indómitos de Uganda nos pegamos gracias a la puesta en escena de la agrupación Nihiloxica. Una apología visceral al latido más ancestral de África combinado con sonidos sintéticos de nueva generación. Sobre las tablas varios percusionistas ugandeses -Nilotica Drum Ensemble- haciendo piña con los británicos Spooky-J y PQ. Fascinante hasta donde de hechizante pueden llegar unos ‘tambores’ bien acompasados. Un goce belicoso en el MIRA Festival 2019 donde uno embarra cuerpo y mente de puro trance. Temas como “Baksimba” en directo son un peligro.

Jugando también con la tradición, lo espiritual y la música electrónica granulada la pareja turca Insalar. En directo defendieron las mismas estructuras que defienden en lanzamientos como “Demedim Mi”. Esto es trayectos musicales de larguísimo recorrido. De no menos de veinte minutos sin pausar. Electro, baile, house, efectos varios impulsados incluso por pies descalzos en pedaleras de guitarra… cara a cara con un saz (instrumento de cuerda) y voces místicas. Otra más que notable ceremonia donde la herencia se diluía con el presente.

Nihiloxica. MIRA 2019 SON Estrella Galicia.
Nihiloxica

Improvisación y techno cibernético

Muy distinta la propuesta de la alicantina Ylia junto al caraqueño Phran. Ambos han sumado fuerzas, conocimientos y sobretodo mucha complicidad para improvisar en plena actuación con el proyecto People You May Know. Una vez más, un momento idóneo para sudar horrores. En esta ocasión con bandazos sibaritas de pure electro, techno cibernético, psicodélico o analógico ¡incluso drill’n’bass en el tramo final!. No me aparto de esta parrafada sin alabar antes el A/V show de Roly Porter junto a MFO (Marcel Weber) presentando “Kitsvaen”. Una impresionante propuesta audio-visual donde se rindió un verdadero culto a nuestro entorno natural más enigmático. La luna llena, un bosque frondoso, poderoso y turbador… Atmosferas donde se volvieron a encontrar el folclore con la ruptura digital. Encomiables los momentos donde la vocalista invitada –Mary Anne Roberts– interpretaba canciones rituales de funeral.

People You May Know. MIRA 2019 SON Estrella Galicia.
People You May Know
People You May Know. MIRA 2019 SON Estrella Galicia.
People You May Know
Roly Porter. MIRA 2019 SON Estrella Galicia.
Roly Porter

Fue en uno de estos instantes donde viví una anécdota que no me veía venir: se me puso alguien pegado al lado, luego delante y a sentir la música con ojos cerrados y un braceo ‘egipcio’ alterado. Era nada menos que Arca. Un par de minutos así hasta que la vino a rescatar su pareja. El artista visual Carlos Sáez quien estaba presentando en otra sala su instalación “Dualismo”. Por cierto, allí mismo se sucedió alguna que otra actuación sorpresa del artista venezolano, en petit comité, durante (como poco) la tarde del jueves 7.

Dualismo. Carlos Sáez. MIRA 2019 SON Estrella Galicia.
Dualismo. Carlos Sáez.
Dualismo. Arca. MIRA 2019 SON Estrella Galicia.
Dualismo. Arca.

Ossia, 700 Bliss, CURL y Perera Elsewhere

Creo que es justo compartir también las propuestas que me resultaron difíciles de asimilar en el MIRA Festival 2019. Y de hecho, no me convencieron o gustaron. Metiéndome lo justo en aguas pantanosas, actuaciones como las de Ossia –presentando “Devil’s Dance”- me resultaron insustanciales y planas. Más chasco sentí con los minutos interminables de Kali Malone cabalgando sobre una misma (aparente) nota. Y digo fiasco pues su emotividad y personalidad en discos como “The Sacrificial Code” me seducen muchísimo. Tampoco acabé de encajar bien los discursos en directos de Perera Elsewhere en formato banda (eso que también le tenía ganas) ni 700 Bliss.

La primera partida capitaneada por Sasha Perera me resultó una apática manera de entender el trip hop, el dub y el pop. Canciones flojas donde por momentos pretendían ser una especie de Morcheeba. Pero ni las voces con el pitch bajado ni las composiciones ayudaban. Desde luego sentí al público bastante desatendido. Lo de 700 Bliss en el MIRA Festival 2019 es más discutible. Que a mí no me llenase ese discurso musical alienado plagado de luchas políticas y sociales, no quiere decir que no transmitiesen su raza y poderío. Porque echaron chispas y saben bien lo que nos confrontan.

700 Bliss. MIRA 2019 SON Estrella Galicia.
700 Bliss

Por último, también impulsivos pero repartiendo buena onda colectiva e incluso momentos lucidos de improvisación y experimentación: CURL. Una familia / colectivo encabezado por Mica Levi, Coby Sey y Brother May. Un directo curioso y descarado plagado de Spoken Word, instrumentos acústicos (batería, bajos, saxo, etc.) donde unas veces hilaban tan bien que entretenían, otras directamente irritaban. Incomodidad que se podía percibir en los gestos de la gente que tenía alrededor.

CURL. MIRA 2019 SON Estrella Galicia.
CURL
CURL. MIRA 2019 SON Estrella Galicia.
CURL

Instalaciones de arte y bóveda 360º

Dos de las piezas exhibidas en el MIRA Dome by adidas Originals me encantaron. Las tituladas “Non-Face” y “Xpansion”. Proyecciones 3D y en formato 360º creadas por Robert Lippok & Lucas Gutierrez, y V.P.M. respectivamente. “Non-Face” es una obra exultante de colores y capas donde te recreas por el interior de un ‘algo’ extraño, geométrico pero a la vez orgánico. En “Xpansion” sin embargo el viaje es mucho más remoto. Por tramas, galaxias y agujeros negros. La concepción muy clara: formábamos parte de partículas que se expandían por un universo bien lejano. No puedo decir lo mismo de “The Happiest Thought” de Agnieszka Polska, lo que partía a priori como una sesión hipnótica y arrebatadora, no dejó de ser algo mal ejecutado, bobo y prescindible.

MIRA Dome by adidas Originals
MIRA Dome by adidas Originals
Non-Face
Non-Face
Xpansion
Xpansion

Lograda especulación distópica

De las instalaciones expuestas a lo largo y ancho del recinto, me encantó el trabajo del artista visual Rick Farin. “Breach ACT 1” y “Prologue”, así se titulan sus obras de ficción que, al contrario de la mencionada un poco más arriba, estaban realizadas de una forma soberana. Diseño virtual donde la ciencia ficción, lo material, lo humano y una muy lograda especulación distópica te tenían pegado un buen rato a las pantallas. Volvería a verlas una y otra vez. Ya fuera, en el ‘patio’, dos sorpresas.

La primera a cargo de Elisava presentando “ALICE”. Un cubo que con la magia de las luces, los espejos y la profundidad se convertía en un túnel infinito. Y algo que aún me tenéis pensando cómo lo trajeron hasta Barcelona. Un buen tramo del famoso, por la estupidez enorme que fue, muro de Berlín. Todos sabemos que el pasado sábado se cumplieron justo 30 años de su celebrada caída. Por lo que no estaba ahí por mera casualidad, era una enorme invitación de hormigón y pinturas para reflexionar.

Breach ACT 1
Breach ACT 1
ALICE
ALICE

Fue emocionante también como el mismo hilo de luz violeta que me guió la primera jornada hasta las puertas del MIRA –instalación de Antoni Arola titulada “Un hilo de 11W”- fue el que me guió de nuevo hacia afuera antes de despedirme de esta 9ª edición. Concretamente hasta la cúpula de la Iglesia de Sant Andreu del Palomar que está a varios metros del Fabra i Coats. Por otro lado muy cerca de la boca de Metro que me engulló.

www.mirafestival.com

Texto: Bruno Garca
Foto: Xarlene, Alba Ruperez

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