Si Andrew Weatherall es el alma del festival Convenanza, el responsable de diseñar cada año un cartel ajeno a modas y presiones comerciales, su socio Bernie Fabre es el brazo ejecutor; la persona que hace realidad esa idea de un ritual trascendental, en el que se funden música, imaginería psicodélica y un ambiente mágico, y que busca “convertir oyentes en creyentes”. Mientras prepara los detalles de la sexta edición, que tendrá lugar entre los días 21 y 22 de septiembre, nos cuenta cómo surgió la idea del festival, y cómo se lleva a cabo un proyecto tan particular.

¿Cómo se os ocurrió la idea de organizar un festival en un castillo medieval? Imagino que en realidad sucedió al revés, y que fue el castillo el que nos encontró a nosotros. Había organizado varias fiestas allí, y Andrew cayó rendido ante los encantos del edificio y su historia. El propio nombre del festival, “Convenaza”, hace referencia a los Cátaros que poblaban Carcasona y la región de Languedoc entre los siglos XI y XII…

Desde el principio, Andrew Weatherall ha sido una parte importante del equipo. ¿Cómo entrasteis en contacto?Andrew estaba buscando un lugar mágico, algún sitio en el que poder realizar un evento “gnóstico sónico”, y el castillo constituía el entorno perfecto para celebrar el tipo de ritual trascendental en el que estaba pensando. Llevaba tiempo dando vueltas a la idea de alcanzar un estado de trascendencia a través de un ceremonial que incluyera música, luces, humo e incienso, y al mismo tiempo se sentía atraído por lugares mágicos como Salisbury Hill. El castillo parecía hecho a medida para combinar esos dos intereses, y con esa intención comenzamos a trabajar en la primera edición de Convenanza en 2012.

¿Cuál es exactamente su papel en el festival? Andrew es muy bueno a la hora de encontrar artistas y música nueva, con independencia de géneros y estilos. El cartel de Convenanza se realiza a partir de los discos que pincha en “Music not for everyone”, su programa de radio en NTS.

¿Por qué en Carcasona? Como ya he comentado antes, Andrew no quería implicarse en un festival, salvo que se celebrara en un lugar realmente especial. Cuando vio el castillo se sintió atraído inmediatamente por él porque abarcaba varios de sus intereses. Y además el Centro para los Monumentos Nacionales estaba interesado en apoyar económicamente el evento.

Al pensar en las características del festival (una ciudad de tamaño medio, fuera del circuito turístico tradicional, un cartel pequeño y sin grandes estrellas, un espacio espectacular, restaurantes con estrella Michelín comentados desde la página web) parece que estáis vendiendo antes unas vacaciones que una entrada para un festival. Somos afortunados, porque Carcasona tiene un montón de cosas que ofrecer relativas a la música y el vino, posee monumentos históricos… incluso la playa está relativamente cerca. Pero la música es lo más importante, y es lo que de verdad interesa a los asistentes, que han conformado una comunidad increíble. Eso sí, muchos de ellos se quedan en la ciudad alrededor de una semana, para aprovechar todas esas cosas “accesorias”.

¿Crees que los festivales de pequeño tamaño son la única manera de mantener una “atmósfera musical”, en un momento en el que los festivales se hacen cada vez mayores y más despersonalizados? Es algo con lo que estoy de acuerdo. Hay una oferta increíble de festivales en países como Inglaterra o ciudades como Barcelona, pero aún así mucha gente de Inglaterra y Barcelona viene a Convenanza, precisamente en busca de una experiencia más íntima y refinada.

De hecho, algunos de los asistentes hablan de una atmósfera mágica que afecta a todo lo que rodea el festival e incluso empuja a los artistas a hacer conciertos especiales. ¿Qué hacéis para crear esa atmósfera? ¿Es posible que los fantasmas del castillo tengan algo que ver? ¡Estoy convencido de que es así! Es un milagro que nos dejen utilizar el Château Comtal para hacer Convenanza; un lugar en el que es imposible no quedarse con la boca abierta, y en el que a buen seguro flota el espíritu de los antiguos cátaros. Muchos de los artistas que tocan también consideran que dar un concierto allí es algo especial, tanto por el lugar como por su respeto hacia Andrew… Y para asegurarnos de que la comida y la bebida están a la altura de la música y el espacio, contratamos a un cocinero con estrella Michelín para que se encargue de la comida dentro del espacio, y a un reconocido somelier para que realice una selección de los mejores vinos orgánicos de la zona.

Como ya hemos comentado, el cartel es pequeño ¿Se trata, también, de una reacción contra todos esos festivales cuya oferta es tan apabullante que al final resulta imposible ver un concierto en buenas condiciones? Esa es la idea. Andrew y yo cuidamos mucho la selección, y somos de la opinión que demasiados conciertos en una misma noche hacen que se pierdan la concentración y el interés por parte del público.

Muchos de esos artistas serían considerados como de segunda fila en la mayoría de los festivales. Así que, ¿cómo elaboráis el cartel? ¿Trabajáis alrededor de una especie de “concepto”, o simplemente escogéis a unos cuantos artistas que encajen entre sí? La mayoría de los artistas que serían de primera fila en otros festivales no nos interesan. Así que preferimos darnos el gusto de descubrir al público bandas nuevas, como Limiñanas o Vox Low. Bandas que ahora mismo salen en la prensa y tocan en festivales más grandes, pero que eran poco conocidas cuando las invitamos, así que casi nadie las había podido ver en directo. Creo que ese es una de las características del festival que más le gustan a nuestro público.

Por otro lado, nos gusta trabajar con bandas que puedan preparar algo especial para Convenanza. Por ejemplo, este año hemos invitado a Limiñanas por segunda vez, pero estarán realizando un concierto a medida, un evento único en el que les acompañarán el genio catalán Pascal Comelade y la actriz francesa Emmanuelle Seigner. Y también intentamos dar protagonismo a sellos con los que sentimos una conexión especial, como el noruego Höga Nord o el escocés Invincible Inc. Por cierto, que Höga Nord publicará un EP limitado, con canciones exclusivas de las bandas que tocarán en Convenanza este año. Un disco en el que se puede comprobar la variedad de la selección de artistas, que generalmente no tienen mucho que ver entre sí a nivel de estilo.

Hay varias actuaciones en las que Weatherall es protagonista, o incluso bandas y artistas que están conectados a él de alguna manera. ¿Esa sensación de familiaridad es también algo premeditado? Andrew tocó con Woodleigh Research Facility hace un par de años, y llevaba ocho años sin hacerlo. Y no olvidemos que el festival está organizado alrededor de su figura y sus gustos. A Love From Outer Space, el proyecto que comparte con Sean Johnston, es indispensable en la noche de los viernes. Y también son muy populares las warm-ups que hace todos los días como “Music’s not for everyone”, en las que selecciona gemas oscuras de su colección. En el fondo, nadie mejor que él para estar a cargo del ritual.

Una novedad en la edición de 2018 es que Felice Varini estará realizando una instalación artística. ¿Qué puedes contarme sobre esta idea? Se trata de un mural encargado por el Centro Nacional para los Monumentos, para celebrar el vigésimo aniversario de la inscripción del castillo en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Varini está preparando una pintura anamórfica: círculos concéntricos y excéntricos que permanecerán en las rampas de acceso hasta el mes de septiembre. Trabaja en la tradición del op-art, creando instalaciones específicas, que parecen revueltas hasta que todo encaja cuando se ven desde un punto de vista determinado. Y la de Carcasona es su instalación más grande y ambiciosa en los treinta años que lleva de carrera.

 

CONVENANZA 2018
21 y 22 de septiembre de 2018
Castillo de Carcassonne, Francia
Comprar entradas.
www.convenanzafestival.com

Texto: Vidal Romero

Entrevista: Vidal Romero

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