Visitar el corazón artístico de París para conocer un espacio cuyo diseño es obra de un personaje al que admiramos –David Lynch– es posible gracias a la línea de alta velocidad Renfe-SNCF. Silencio, así se llama este universo en tierra. Una experiencia única donde las diversas ramificaciones de la cultura universal obtienen su mejor cobijo. Un espacio que pretende coger el testigo de los círculos literarios parisinos del siglo XVII y al que rápidamente podremos llegar gracias a Renfe-SNCF y sus trenes de alta velocidad que unen España y Francia.

El lujoso antro de David Lynch

Una vez leí una definición de este sitio que me pareció acertadísima: “El lujoso antro de David Lynch”. Hay quien lo tacha de très cool, pero yo me voy a quedar con la primera descripción. Silencio, bendito nombre, alumbró la clarividencia de David: riguroso, fino e inquietante. De hecho, los mínimamente fanáticos del cine realizado por el de Montana sabrán que así se llamaba precisamente el local que aparecía en su película de 2001, Mulholland Drive, un thriller psicológico instaurado dentro del neo-noir cuyo eslogan rezaba: “Una historia de amor en la ciudad de los sueños”.

 

Atmósferas oníricas en un emplazamiento real

Este club, ahora hecho realidad desde otoño de 2011 en el subterráneo del número 142 de la parisina Rue Montmartre (edificio que cobijaba la redacción del diario L’Aurore; es más, antes, incluso, allí se encontraba el cementerio en el que fue enterrado Molière) y concebido por Lynch –desarrollado luego por el diseñador Raphael Navot, la agencia de arquitectura Enia y el experto en iluminación Thierry Dreyfus–, está plagado de atmósferas oníricas, todo esto en un emplazamiento de unos 2.100 metros cuadrados.

Una encerrona de rincones entrelazados y todo un mundo de secretos por ser descubiertos. Desde una galería de exposiciones a una biblioteca de arte. Pasando por un espacio para la gastronomía, una sala para fumadores dentro de un entorno forestal, otra de proyecciones con apenas 24 butacas y donde se realizan estrenos, certámenes de documentales y un cine club de lo más sugerente y, cómo no, un espacio para la música.

Alta velocidad para llegar al mundo oscuro de Lynch

Allí han tocado artistas de la talla de Grimes, Of Montreal, Lana del Rey, The Kills, Lykke Li, Maceo Parker, Savages, London Grammar e incluso Mobb Deep. Mejor dejarlo aquí, y que, tras ese viaje desde España al norte de Francia en tren de alta velocidad –con Renfe-SNCF www.renfe-sncf.com– viendo mutar paisajes, llegues a destino, el núcleo creativo de París, y con esto te animes a cruzar ese marco oscuro y cuadrado que ejerce de entrada, saludes al misterioso conserje, bajes por sus cuarenta y muchos escalones de color negro… y te descubras a ti mismo por sus numerosas estancias. Dicho esto, no se nos olvide algo crucial: estamos ante un club nocturno, a su vez centro cultural de culto, cuyo horario real es de seis de la tarde a seis de la mañana. Hasta la medianoche el acceso está restringido a los socios y sus invitados.

silencio-club.com

www.renfe-sncf.com

Texto: Bruno Garca

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