“Fantasy Island” (Domino, 2021), la última entrega de Clinic, su su disco más atípico y diverso que arrincona las guitarras en favor de los sintetizadores y abraza formas cercanas a la música de baile de los setenta. Todo ello sin abandonar las querencias psicodélicas y el humor extravagante que son marca de la casa. Y sin renunciar, tampoco, a ofrecer sus impresiones particulares acerca de Inglaterra en esta época post-Brexit.

Desde su refugio en Liverpool, Ade Blackburn habla sobre estas mutaciones y sobre el extraño mundo en el que nos toca vivir ahora y del vigésimo aniversario de su debut. Un aniversario que pilló a Clinic en plena pandemia. Una circunstancia que no deja de ser irónica para una banda que siempre ha lucido máscaras, y sobre todo mascarillas quirúrgicas, en sus conciertos y fotos promocionales.

“Fantasy Island” la segunda parte de “Wheeltappers And Shunters”

A lo largo de la carrera de Clinic cada disco ha significado un cambio de rumbo, una reinvención en algún sentido. Sin embargo, “Fantasy Island” parece funcionar como una segunda parte del disco que publicasteis en 2019, “Wheeltappers And Shunters”.

Es que se trata de una segunda parte en muchos sentidos. “Wheeltappers And Shunters” supuso un cambio importante en nuestra manera de enfocar la música. No solo en cuanto al hecho de utilizar sonidos diferentes: siempre nos ha gustado probar instrumentos nuevos para dar otro aire a las canciones, sobre todo cacharros antiguos o instrumentos exóticos, que no sabemos muy bien como tocar (risas).

Pero en el caso de “Wheeltappers and Shunters” también intentamos crear un marco completo de trabajo. Unas reglas del juego a las que debían plegarse todas las canciones. El resultado nos gustó mucho, pero además nos hizo pensar que podíamos llevar esa forma de hacer música mucho más lejos. Y después de darle muchas vueltas, descubrimos que la mejor manera de lograrlo consistía en cambiar las guitarras por sintetizadores.

Desde luego, eso es lo que más llama la atención en “Fantasy Island”: esa abundancia de cajas de ritmos y bajos sintéticos, todas las capas de sintetizador y sonidos marcianos que ocupan el primer plano, mientras las voces y las guitarras se quedan en el fondo. ¿Cómo se orquestó ese cambio tan profundo?

Fue una decisión premeditada. En Clinic queríamos trabajar con estilos y sonidos que no habíamos explorado todavía, como el funk de los setenta o la música disco, y resultaba muy difícil conseguirlo a través de las guitarras. Con los sintetizadores, en cambio, todo fluía de una manera mucho más natural. En el fondo, seguimos escribiendo las canciones a nuestra manera, yo al menos encuentro muchas similitudes. Pero el resultado es diferente por completo, mucho más fresco y extravagante.

Sonido más bailable

Esas canciones nuevas también son mucho más bailables, algo que difícilmente habría esperado de un disco de Clinic. Algunas, como “Fine dining” o “Refractions (in the rain)”, podrían incluso sonar en un club.

“Refractions (in the reain)” fue la primera canción que escribimos para el disco, y la que abrió de algún modo el camino para todas las demás. Tiene ese aire un poco hortera y hedonista de la música pop de la época, que es algo que nos encanta y que hemos perseguido de manera activa.

“Wheeltappers And Shunters” estaba inspirado en un programa de televisión de los años setenta, un espectáculo muy británico y kitsch alrededor de la idea de un cabaret. “Fantasy Island” también toma su nombre de un programa de televisión de aquel momento. Para los que no hemos nacido en Inglaterra, ¿qué puedes contarnos sobre él?

Se trata del típico programa de variedades que se hacía en la época, con un presentador muy sonriente, un punto ligeramente picante, y decorados de cartón piedra que simulaban una isla paradisíaca. Por allí desfilaban artistas y bandas populares, de las que sonaban a todas horas en la radio, pero dirigidas a un público adulto: ese público que se quedaba en casa un sábado por la noche a ver la televisión (risas).

La idea de Clinic consistía en retomar ese concepto e inventar toda una colección de canciones que podrían haber sonado en ese programa, cada una interpretada por una banda distinta. Algo exótico y colorista, acorde con el título del disco y apropiado para estos tiempos que corren. De hecho, planeamos suficiente material como para haber llenado todo un programa completo, pero al final decidimos dejar algunas cosas fuera. Aquello era demasiado intenso incluso para nosotros mismos.

Es una idea que suena un poco a escapismo. ¿Se trata de una respuesta hacia situaciones tan agobiantes como el Brexit o el confinamiento durante la pandemia?

En realidad, empezamos a trabajar en el disco antes de la pandemia, así que su posible influencia debe estar bastante difuminada. Quizás tenga más presencia en las letras, que siempre es la parte que llega al final del proceso de grabación. Pero el Brexit sí que estaba ahí desde el principio: desde luego, el primer impulso que muchos sentimos después del referéndum fue el de salir corriendo y abandonar las islas a toda prisa. Y eso a pesar de que todo había sucedido demasiado rápido, ni siquiera habíamos descubierto aún el modo en que el gobierno nos había engañado.

En realidad, lo han hecho tan bien, que todavía hay mucha gente que no se ha dado cuenta de la magnitud del engaño. Y eso a pesar de que cada día está todo un poco peor, basta salir a la calle para comprobarlo.

Una seña de identidad truncada por una extraña coincidencia

Hablando de la pandemia, desde el principio de la banda, una de vuestras señas de identidad ha consistido en lucir mascarillas quirúrgicas en los conciertos y las fotos promocionales. ¿Cómo os ha sentado eso de que todo el mundo las utilizara este último año?

Ha sido una experiencia extraña y maravillosa. Salías a la calle y, de repente, todo el mundo iba vestido como si fueran seguidores de Clinic de camino a algún concierto.

¿Vais a seguir utilizándolas, o han adquirido un significado poco amable?

Es algo que nos hemos planteado, sobre todo porque la gente que lo haya pasado peor con la enfermedad podría tomárselo a mal. Pero en el fondo, siempre hemos utilizado las máscaras con un sentido diferente; un poco como homenaje a bandas como Residents, que empleaban toda una iconografía visual como un apoyo a su música y su puesta en escena, y un poco como un chiste acerca del nombre de la banda. De todos modos, pensamos darle una vuelta de tuerca, para incorporar a las máscaras el espíritu tropical que hemos construido a lo largo de todo el disco.

Clinic

Juegos de palabras y significados ocultos en lo nuevo de Clinic

Las letras de “Fantasy Island” tratan sobre “el tiempo, la música y el espectáculo”. La verdad es que siempre me ha costado descifrar del todo vuestras letras, me da la sensación de que me dejo por el camino juegos de palabras y significados ocultos.

Nos gusta que las canciones no sean demasiado obvias, para que la gente no se canse muy pronto de ellas. Que cada vez que las escuches descubras cosas nuevas, tanto en la música como en las letras. Una vez dicho esto, en “Fantasy Island” hay canciones que son reflexiones acerca del hecho de ver llover. Otras que tratan sobre situaciones ridículas, que es un tema que nos encanta. Algunas que son bastante más directas de lo que acostumbramos, porque es lo que le pega a las canciones de baile.

También hay otras en las que mostráis vuestra preocupación “por el futuro y la manera en la que puede desvelarse”. Esa vocación política es también inédita en los discos de Clinic.

Siempre hemos estado preocupados por el futuro, pero no somos muy amigos de aleccionar a la gente, nos gusta vernos como predicadores. Además, me preocupa mucho no aburrir a mi público y mi experiencia con la música política es que suele ser muy aburrida, y que tiene una vida muy corta. Aún así, sí que me interesa dejar claras algunas ideas, opinar sobre ciertos temas que nos interesan. Y seguramente esa vocación está más presente en este disco por todo lo que está sucediendo ahora mismo en el mundo.

Clinic de gira

Clinic va a salir de gira por primera vez en doce años. Da la sensación de que habéis escogido el peor momento para hacerlo, ¿cómo lo vais a plantear?

Hemos tenido que retrasar toda la gira porque uno de los miembros del grupo sufre una enfermedad. Pero estamos trabajando en un concepto para el directo, y confío en que podremos mostrarlo en la próxima primavera. No tenemos todavía cerradas fechas, pero ya hemos entrado en contacto con algunos promotores en España. Imagino que tocaremos en algunas salas, ya sabes que no somos una banda que interese a los festivales.

Bueno, yo os vi tocar en una ocasión en el Liverpool Psych Fest.

Ah, claro, pero es que ese festival es cualquier cosa menos común (risas).

www.dominomusic.com

Entrevista: Vidal Romero

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