La ciudad del Túria ha vuelto a convertirse en un laboratorio de experimentación sonora y visual con una nueva edición de Volumens. Del 13 al 18 de octubre, el festival ha desplegado una programación que conecta música electrónica, arte digital, ciencia y tecnología, transformando diferentes espacios de la ciudad en lugares de encuentro para la creación contemporánea. Con más de 8.500 asistentes, Volumens 2026 cierra una edición que refuerza su capacidad para conectar propuestas internacionales, artistas locales y públicos interesados en explorar otras formas de relacionarse con el sonido y la imagen. Conciertos, instalaciones inmersivas, performances, conferencias y showcases han configurado un recorrido que vuelve a demostrar que la cultura electrónica puede ir mucho más allá de la pista de baile.

La diversidad de formatos y espacios ha sido una de las claves de esta edición. Desde la experimentación sonora en CaixaForum hasta las instalaciones digitales de Bombas Gens y las actividades del Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC), el festival ha apostado por una experiencia cultural expandida en la que cada propuesta invita a descubrir nuevas y estimulantes formas de percepción.

Mouse on Mars: una experiencia sonora con entradas agotadas en Volumens 2026

Uno de los grandes momentos de esta edición llegó a CaixaForum, donde Mouse on Mars protagonizó un concierto con entradas agotadas. El dúo alemán desplegó un universo sonoro en el que la electrónica orgánica se encontró con aromas de dub, krautrock, exótica y jazz progresivo, construyendo una experiencia que transitó entre la experimentación y el ritmo. La actuación estuvo precedida por Sentuhlà, uno de los alias del músico valenciano Jose Guerrero, conocido por su trayectoria en formaciones como Betunizer y Jupiter Lion. Su presencia aportó una dimensión local a una cita marcada por la exploración musical y el encuentro entre diferentes generaciones y sensibilidades artísticas.

El concierto de Mouse on Mars puso de manifiesto la capacidad del festival para reunir nombres fundamentales de la experimentación electrónica con propuestas que mantienen vivo el tejido creativo valenciano. Una combinación que forma parte de la identidad de Volumens y que permite establecer conexiones entre distintas escenas sin renunciar a la personalidad de cada proyecto.

El Teatre El Musical, territorio para la exploración audiovisual

La programación del Teatre El Musical volvió a situar el diálogo entre sonido e imagen en el centro de la experiencia. Tras la sustitución de Loraine James por Carrier por circunstancias ajenas a la organización, la jornada reunió a @c + visiophone, Milian Mori y Carrier en una sucesión de propuestas que estuvo cerca de completar el aforo.

La diversidad de lenguajes fue uno de los principales atractivos de la cita. @c + visiophone ofreció un recorrido por su universo creativo, mientras que Milian Mori, al que entrevistamos desde OCIMAG con motivo del festival, presentó nuevos temas y visuales, ampliando las posibilidades expresivas de su particular aproximación a la música electrónica y el arte digital.

@c + visiophone
Milian Mori

Por su parte, Carrier trabajó sobre la optimización del soundsystem para construir una experiencia de escucha envolvente. El sonido adquirió aquí una dimensión física y espacial, reforzando la idea de que la tecnología no es únicamente una herramienta de producción, sino también un elemento capaz de modificar la percepción del público.

La jornada funcionó como un recorrido por distintas maneras de entender la creación audiovisual en directo. Desde la construcción de universos visuales hasta la experimentación con el sonido como elemento espacial, las actuaciones demostraron que la electrónica contemporánea continúa encontrando nuevas formas de expresión en la intersección entre disciplinas.

Volumens 2026
Carrier

Bombas Gens: instalaciones para habitar otras realidades

Si la música ha sido uno de los motores de Volumens, las instalaciones audiovisuales han vuelto a demostrar que el festival va mucho más allá del formato convencional de concierto. Bombas Gens se convirtió en uno de los grandes focos de la programación artística, con las instalaciones de Kati Katona, Christina Gerg, Diana Carmenate y Owen McAteer. Tres de estas propuestas, las de Christina Gerg, Diana Carmenate y Owen McAteer, se presentaron como estrenos, reforzando la apuesta del festival por acercar al público nuevas experiencias vinculadas al arte digital.

Las obras plantearon distintas aproximaciones a la percepción, la inmersividad y la relación entre cuerpo, imagen y tecnología. La luz y el láser funcionaron como herramientas para transformar el espacio y alterar la manera en que el espectador se relaciona con su entorno, desplazando la experiencia artística desde la contemplación hacia una percepción más física e inmersiva.

Entre las propuestas presentadas, Monad, de Owen McAteer, destacó por su recorrido audiovisual a través de la geometría, la luz y el sonido. La instalación invitaba a abandonar progresivamente el ruido del exterior para adentrarse en un universo de estructuras matemáticas, láseres y sincronización audiovisual. Por su parte, Continuum, de Kati Katona; Moonlight Sonata, de Christina Gerg, y Nou Atlas, de Diana Carmenate, ampliaron el recorrido por diferentes formas de explorar la imagen y el espacio. Cada proyecto ofreció una aproximación particular a las posibilidades expresivas de la tecnología, demostrando que la inmersión no depende únicamente del despliegue técnico, sino también de la capacidad de construir una experiencia con sentido artístico.

El resultado fue una programación que reivindicó las instalaciones como experiencias autónomas y no como un simple complemento de la oferta musical. Bombas Gens volvió así a convertirse en un espacio para detenerse, observar y experimentar con otros ritmos de percepción.

Volumens 2026
Monad de Owen McAteer
Volumens 2026
Continuum de Kati Katona
Volumens 2026
Moonlight Sonata de Christina Gerg
Volumens 2026
Nou Atlas de Diana Carmenate

La escena valenciana toma la palabra

Otro de los aspectos más relevantes de esta edición ha sido el protagonismo de la escena local. Bombas Gens acogió los showcases de los sellos y colectivos Input, Discos en Vela, Abstrakce y Cuneta, ofreciendo una panorámica de una comunidad musical que encuentra en la experimentación y la independencia algunas de sus principales señas de identidad.

La presencia de estos proyectos permitió establecer un diálogo entre las propuestas internacionales del festival y el tejido creativo valenciano. Una relación fundamental para generar conexiones entre artistas y colectivos, dar visibilidad a nuevas formas de producción y difusión musical y contribuir al desarrollo de una escena cultural sostenible.

Los showcases demostraron también que la electrónica experimental no responde a una única estética. Bajo un mismo paraguas conviven distintas sensibilidades, métodos de producción y maneras de entender la relación entre música, comunidad y espacio. Esta conexión con el contexto local resulta especialmente significativa en un festival que no solo busca presentar propuestas innovadoras, sino también favorecer el intercambio de conocimientos y reforzar una comunidad creativa alrededor de la cultura digital. En un panorama musical en constante transformación, ofrecer visibilidad a los sellos y colectivos independientes supone reconocer el trabajo que existe detrás de las propuestas que habitualmente llegan al público. Volumens 2026 ha vuelto a reivindicar ese ecosistema como parte esencial de su programación.

Conferencias y encuentros para pensar el presente en Volumens 2026

Volumens 2026 también ha reservado un espacio destacado para la reflexión y el intercambio de ideas. Las conferencias y mesas redondas de Red ACTS, AVRE y modul, junto con las actividades de Zentral Media y Luis Rozalén, obtuvieron una respuesta positiva por parte del público interesado en profundizar en las conexiones entre arte, tecnología y sociedad.

Estas actividades complementan la dimensión más experiencial del festival con un espacio para escuchar, debatir y aprender. Su interés reside en abrir conversaciones sobre los procesos creativos, las herramientas tecnológicas y las transformaciones culturales que acompañan a las nuevas formas de producción artística. La respuesta a estos formatos confirma el valor de mantener una programación que no se limite a exhibir obras y actuaciones, sino que también facilite el encuentro entre profesionales, artistas y asistentes con inquietudes compartidas.

En este sentido, las actividades de pensamiento y formación contribuyen a ampliar la mirada sobre la cultura digital. Detrás de las instalaciones inmersivas y los directos audiovisuales existen procesos, herramientas y preguntas que merecen también un espacio propio. Volumens 2026 ha vuelto a apostar por esa dimensión, conectando la experiencia estética con el conocimiento y el intercambio de ideas.

Volumens 2026
modul en LA NAU

València y Volumens 2026: espacio de conexión y experimentación

Una de las fortalezas del festival reside en su capacidad para extenderse por diferentes enclaves de la ciudad y generar conexiones entre espacios culturales, artistas y comunidades creativas. El Centre del Carme Cultura Contemporània ha acogido actividades vinculadas al pensamiento, la creación audiovisual y las nuevas tecnologías, con propuestas como la instalación El tiempo dentro, de TarsLab, y la exposición colectiva Lo que devuelve el sistema, desarrollada en el marco del Campus AVM–Volumens.

Estas iniciativas amplían la mirada sobre la cultura digital y muestran cómo los algoritmos, los dispositivos y las interfaces pueden convertirse en materiales de creación y reflexión. La tecnología deja de ser un mero soporte para transformarse en parte activa de la experiencia artística. La colaboración entre instituciones culturales, espacios independientes y proyectos creativos permite, además, que el festival conecte públicos con intereses diversos. La electrónica experimental convive con las artes visuales, la investigación y la divulgación, construyendo un mapa cultural que invita a recorrer la ciudad desde perspectivas diferentes.

La respuesta del público confirma el interés por una programación que apuesta por la diversidad de formatos y por la relación entre arte, tecnología y sociedad. Volumens 2026 y sus ediciones anteriores, consolidan la cita como un espacio de encuentro indispensable para quienes buscan nuevas experiencias culturales.

El tiempo dentro de TarsLab

Volumens 2026

Volumens 2026
Lo que devuelve el sistema, desarrollado en el Campus AVM–Volumens

El público consolida Volumens como referente de la experimentación audiovisual

Volumens 2026 cierra su décima edición con más de 8.500 asistentes y un balance positivo que reafirma el interés del público por una propuesta cultural que conecta música electrónica, arte digital y experimentación audiovisual. El sold out de Mouse on Mars en CaixaForum, la gran acogida de la programación en el Teatre El Musical y el éxito de las instalaciones inmersivas de Bombas Gens reflejan la capacidad del festival para atraer a públicos diversos y generar experiencias que van más allá de los formatos culturales convencionales.

A ello se suma el protagonismo de los sellos y colectivos valencianos, junto con una programación de conferencias y encuentros que ha reforzado la dimensión profesional y divulgativa del festival. Una combinación que permite conectar el talento internacional con la escena local y abrir nuevas vías de colaboración entre artistas, instituciones y agentes culturales. Más allá de las cifras, el interés de esta edición reside en la convivencia de diferentes formas de entender la creación contemporánea. La presencia de artistas internacionales, el protagonismo de los proyectos locales y la incorporación de formatos de pensamiento y experimentación refuerzan una identidad que se construye desde el cruce de disciplinas.

Una forma diferente de entender la cultura electrónica

A lo largo de seis días, Volumens 2026 ha vuelto a defender una idea de cultura electrónica que no entiende de fronteras estrictas entre disciplinas. Música, imagen, tecnología y pensamiento han convivido en una programación que invita a escuchar de otra manera, observar con más atención y explorar las posibilidades expresivas de los entornos digitales.

La décima edición refuerza el papel de las instalaciones inmersivas, da visibilidad a la escena valenciana en torno a una propuesta cultural que busca ampliar los límites de la experiencia audiovisual. El valor de Volumens reside precisamente en esa capacidad para generar encuentros entre distintas disciplinas y sensibilidades, acercando al público propuestas que exploran nuevas formas de percibir y experimentar el arte contemporáneo.

El festival valenciano reafirma su identidad como punto de encuentro entre música electrónica, creación digital e innovación artística. Una apuesta que sitúa a València en el mapa de la experimentación audiovisual abriendo nuevas posibilidades de conexión entre el arte y el público.

Texto: Pili Rodriguez
Fotos: Jota Martinez

 

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