Lanzarse a la carretera sin más preocupación que el disfrute y exprimir cada instante con tus amigos en un road trip en el que lo único que tienes asegurado es que será memorable. Como si fueras un Jack Kérouak “cualquiera”, no dudes que habrá excesos, amor y absorberás experiencias de personas únicas que conocerás y marcarán tu vida para siempre. Esta aventura envidada que está plagada de sensaciones añoradas, nos las cuenta Théo Gosselin en sus instantáneas, unas fotografías que desbordan poesía. Este joven artista empezó como fotógrafo a las 17 años con la cámara analógica de su padre y ahora con 25 años ya tiene un estilo muy definido. Lleva una estilo de vida bohemio en el su prioridad es VIVIR y disfrutar el momento retratando cada cosa que hace o sucede a su alrededor, desde instantáneas intimistas a bacanales y paisajes remotos de Escocia y América pasando por Tokio. En ellas se aprecia la búsqueda de la libertad y de la juventud eterna, su inspiración es la música, el cine y sobre todo la naturaleza tanto de las personas como del medio. Escenas bucólicas que celebran la vida e invitan a exprimir los instantes, reflexionar sobre la belleza del cuerpo y olvidarse de los tapujos que nos imprime la sociedad. Théo Gosselin nos muestra que vive una vida soñada y, ¿quién no sienta un ápice de envidia o deseo de experimentar sus aventuras? Disfruta de sus imágenes y déjate llevar por el espíritu de Kérouak y Alexander Supertramp.

theo-gosselin.blogspot.com

Texto: Ana Miguel

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