Es innegable que el sonido guitarrero ha vuelto, si es que alguna vez se llegó a ir. Igualmente de palmario es que existen discos continuistas o los que funcionan como un punto y aparte. Como una línea invisible que separa lo que una banda ha sido de lo que está a punto de convertirse. ‘VTT ARA’, el segundo larga duración de VITTARA, pertenece a esa categoría.
Este trío de amigos lleva desde 2022 construyendo una identidad propia dentro del ecosistema indie catalán, pero aquí da un salto cualitativo que los sitúa en una nueva dimensión para alcanzar más repercusión. El título del disco ya anticipa su conflicto central: la convivencia —no siempre armónica— entre dos realidades. Por un lado, el mundo estructurado, casi asfixiante, de lo adulto (VTT). Por otro, el impulso creativo, libre e intuitivo (ARA). En ese choque de fuerzas se articula un trabajo que no busca respuestas fáciles, sino que abraza la duda como motor creativo.
Dos mundos de emoción, ruido y belleza
A lo largo de once canciones, ‘VTT ARA’ se despliega como un viaje introspectivo que combina intensidad y fragilidad con una naturalidad sorprendente. Hay una sensación constante de movimiento: de avanzar sin tener del todo claro hacia dónde, pero con la necesidad urgente de hacerlo.
Musicalmente, el disco amplía el espectro de VITTARA. Las guitarras cobran protagonismo en momentos de tensión, con capas densas y casi abrasivas que remiten a una sensibilidad cercana al shoegaze, algo exageradamente evidente en ‘Arqueología Shoegaze’, donde la colaboración de LINS EFX añade textura y profundidad. Pero el grupo catalán también sabe bajar el pulso, dejar espacio al silencio y a la melodía, construyendo atmósferas delicadas que permiten respirar al oyente como esa metáfora cósmica que es la maravillosa ‘Ciencia Exacta’ o la delicada ‘Antic Patrons’.
Los adelantos ‘Iguals’ y ‘El meu lloc preferit’ ya apuntaban en una dirección de canciones que combinan accesibilidad con un trasfondo emocional complejo con el desamor y la gestión de la pérdida como leitmotiv. En la segunda, además, la colaboración de Socunbohemio aporta una dimensión íntima y cálida que encaja a la perfección con el discurso del álbum. Por su parte, ‘Fi del Món’, junto a Poggioli, introduce matices más luminosos que enriquecen el conjunto y evidencian la voluntad del grupo de abrir su sonido sin perder coherencia.
En el fondo, las 11 composiciones que encontramos en ‘VTT ARA’ giran en torno a esa tensión entre lo que somos y lo que creemos que deberíamos ser. Nostalgia, incertidumbre, deseo de escapar y necesidad de pertenecer conviven en letras que no buscan grandes artificios, pero sí mucha verdad. Su capacidad para conectar desde lo cercano es una de las mayores virtudes del disco como sucede con la satírica ‘Quina sort’ con la que se abre el disco y que culmina con la profunda y existencial ‘Algú se’n recordarà’ para cerrar un viaje lleno de dualidades, aspiraciones y cosas que fueron y ya no son.
Crecer sin perder el norte
Desde aquel EP ‘dosmilset’ junto a Julieta, VITTARA ha seguido una trayectoria ascendente, casi orgánica. No ha habido giros bruscos ni estrategias impostadas, sino una evolución natural basada en la complicidad entre sus tres miembros. Esa conexión inicial —tres amigos de Barcelona haciendo música— sigue siendo el núcleo que sostiene todo lo demás.
En ‘VTT ARA’ se percibe una banda más segura de sí misma, pero también más consciente de sus propias contradicciones. Uri, Tuliv y Pol no intentan ocultarlas; al contrario, las convierten en materia prima. Esa honestidad atraviesa tanto las composiciones como la interpretación, generando una sensación de autenticidad que no siempre es fácil de encontrar.
El trabajo de producción, a cargo de Joan Cabré con la colaboración de Pol Guardiola, contribuye a dar forma a este universo sonoro sin sobrecargarlo. Todo suena cuidado, pero nunca excesivamente pulido. Hay espacio para la imperfección, para el error, para lo humano. El mastering en Ultramarinos Costa Brava termina de redondear un sonido que equilibra crudeza y claridad. A nivel visual, el universo creado por Èric Zwatrzko complementa y amplifica el discurso del disco, reforzando esa dualidad conceptual que atraviesa todo el proyecto.

El directo de VITTARA como prueba definitiva
Si algo ha demostrado la escena indie en los últimos años es que el directo sigue siendo el verdadero termómetro de una banda. Y VITTARA parece dispuesto a dar un golpe sobre la mesa en ese terreno. La presentación de ‘VTT ARA’ el próximo 30 de abril en la Sala Razzmatazz 3 no es solo un concierto más: es una puesta de largo. Un momento clave en el que el grupo deberá trasladar al escenario toda la intensidad emocional y sonora del disco. Y todo apunta a que será un punto de inflexión.
Las nuevas canciones, con sus cambios de dinámica y su carga expresiva, están hechas para crecer en vivo. Para ser gritadas, susurradas y compartidas. Para convertirse en experiencia colectiva. Si logran capturar esa energía, VITTARA busca elevar su propuesta sonora. Estamos ante una de las bandas más interesantes del indie catalán actual. Lo interesante es que van un paso más allá y plantean una pregunta incómoda pero necesaria: ¿qué hacemos con todas nuestras contradicciones? Su respuesta no es definitiva, pero sí honesta. Y, en tiempos de ruido constante, eso ya es mucho decir.
Texto: Sergio Bifeis





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