NATACHA LESUEUR / ENTREVISTA

Caricaturizando los estereotipos de genero y belleza

Natacha-Lesueur-1

NATACHA LESUEUR ES UNA ARTISTA FOTÓGRAFA NACIDA EN CANNES EN 1971 QUE HA EXPUESTO EN PRESTIGIOSAS SALAS DE FRANCIA, ALEMANIA, SUIZA, COREA, ITALIA, ESTADOS UNIDOS Y AHORA EN MÉXICO, CON LA GALERÍA ESPAI TACTEL DE VALENCIA, EN EL MARCO DE LA FERIA ZONA MACO PHOTO, DEL 24 AL 27 DE SEPTIEMBRE. EN SU TRABAJO CARICATURIZA LA FASCINACIÓN POR LO EXÓTICO, LOS ESTEREOTIPOS DE GÉNERO Y LA BELLEZA TÍPICA. ESCENARIOS INESPERADOS, COLORES VIBRANTES Y CUERPOS SUBVERSIVOS INCITAN A REFLEXIONAR CON SUS FOTOS.

 

 

La escenografía en tus trabajos es una parte importante. En algunas fotografías vemos frutas y complementos que hacen referencia a la figura de Carmen Miranda y al glamour Hollywoodiense de otra época. ¿Cuál es el motivo? ¿Una pulsión por revisar lo vintage? ¿Tal vez cierta nostalgia? Desarrollo mi trabajo esencialmente en el entorno neutral y fuera de contexto del estudio de fotografía para buscar y destacar la naturaleza artificial y fabricada de las visiones que trato de crear. En mi trabajo, el cuerpo se somete a diferentes tratamientos, como la represión, la escenificación y la ornamentación como máscara estética. Veo la fotografía como un proceso de construcción, no solo como grabación pasiva de una realidad cruda. Para ir más allá de las apariencias, Bertolt Brecht argumentaba que uno debe “construir algo, algo artificial, fabricado”, y yo opto por esa supuesta artificialidad. Para mí, la fotografía es el último paso de un lento y complejo proceso de desarrollo, fabricación y alteración cuyos rastros se registran en el resultado visual. Me interesa la edad de oro de Hollywood porque era el centro del periodo formativo y representativo de la forma en que la industria del cine fabricaba y daba forma a sus figuras a través de la imagen. Atrapada por Hollywood, Carmen Miranda se convirtió en una caricatura de sí misma. Su naturaleza compleja y heterogénea me interesa, ya que me lleva a considerar diversas cuestiones relacionadas con el tema de la identidad, así como el tema del exotismo. Con mi trabajo intento distorsionar esta feminidad llamativa y al mismo tiempo revelar, glorificar y llevar la justicia a la alteridad de los cuerpos, mostrar un personaje que era flexible e irreductible a la vez.

 

El cuestionamiento de los cánones de belleza femeninos es constante en tu obra. Recursos como el particular uso de maquillaje invertido (aplicar pintalabios a los dientes a tus modelos) ¿son un acto subversivo, reivindicativo? En cierto modo, mi trabajo ha desarrollado resistencia al vasto sistema de imágenes de modelos. A través de deformaciones físicas (dientes, risas), a través de modificaciones temporales de la envoltura corporal (uñas, marcas epidérmicas) y empujando los límites (peinados de altura expansible, de composición falsa, orgánica y ornamental como muestra de artificio) he querido presentar las cosas de manera diferente para distorsionar las formas existentes, para hacerlas extrañas y multiplicar las capas de su significado. A través de la mirada intento crear una duda con imágenes ante las que uno no sabe cómo reaccionar, porque algo en ellas está mal.

 

¿Crees que desde el arte contemporáneo se pueden combatir los estereotipos publicitarios respecto de qué es lo bello y lo grotesco? No sé si el arte contemporáneo trata de combatir o tal vez ofrecer una visión alternativa que suponga un desequilibrio en las ideas preconcebidas construyendo híbridos, creando mundos contradictorios en los que realidad y ficción, memoria colectiva y fantasía, formas estáticas y estructura fluctuantes se combinan entre sí para cuestionar lo establecido.

 

Cuerpo y alimento son dos conceptos muy presentes a lo largo de tu obra, ¿por qué? Mi enfoque artístico está esencialmente estructurado alrededor de la figura humana: cuerpo, apariencia y la íntima relación entre la carne y los alimentos. Utilizo el cuerpo como lugar de inscripción, una superficie para la preparación de alimentos o de las marcas que deseo hacer en él. El cuerpo está tan sobreexpuesto en la esfera de los medios de comunicación contemporános que tiende a perder su realidad, e intento restaurar su materialidad cubriéndolo con la comida, como si el interior del cuerpo se mostrara abierto en el exterior.

 

¿La feminidad es un espejismo? Yo prefiero decir que la feminidad es una construcción social, y que varía según el tiempo y el lugar.

 

Has fotografiado a tu propia madre para uno de tus trabajos, ¿qué tal fue la experiencia? Ha sido una experiencia hermosa. Yo me ocupo personalmente del peinado y el maquillaje de mis modelos, y para esta ocasión elegí el estilo de los sesenta, cuando mi madre tenía 30 años. Fue un feliz intercambio de coquetería femenina, un momento para las dos. El maquillaje incongruente debía ser tratado como un nuevo código estético y ella se adaptó muy fácilmente. Los cambios de la edad afectan a más mujeres que a hombres, y sin embargo hay belleza a cualquier edad, aunque persisten los prejuicios. En cierto modo, mi madre es mi primer modelo… ¿Un modelo de envejecimiento de éxito?, ¿un modelo de autoestima?… Intento cuestionar esta representación filial.

 

Frecuentas España pero todavía no hemos visto una exposición tuya por aquí. ¿Hacia dónde se dirige tu trayectoria? Tengo varias exposiciones colectivas en Francia y en Suiza para los próximos meses, en el Museo de Arte Contemporáneo de Val-de-Marne, Vitry-sur-Seine y en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Ginebra. Acabamos de volver de la Feria de Arte de Fotografía Contemporánea de México, Zona Maco Photo, con la Galería Espai Tactel, y actualmente una exposición en la galería en Valencia.

 

 

Natacha-Lesueur-2Natacha-Lesueur-3

 

natachalesueur.com

 

Entrevista: Marisol Salanova

Edición: Rosario Muñoz

Fecha publicación: 1 Ago, 2016 | Fotografia, Arte, Artística, Entrevistas | www.ocimag.com |

Deja un comentario

*(denota un campo de llenado obligatorio)